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Mitos y realidades sobre el perfeccionismo

Cada día, donde quiera que miramos, nos encontramos con varios recordatorios de que podríamos ser mejores. Desde anuncios de belleza que promueven una piel impecable hasta dietas que prometen cuerpos ideales; incluso en las redes sociales se encuentran innumerables consejos para mejorar nuestros hábitos, rutinas de ejercicio, forma de vestirnos, etc.

En realidad, el mensaje detrás de estos recordatorios es: “entre más perfecto seas, más seguro y valioso puedes sentirte”. Por lo tanto, muchas personas llegan a ser muy exigentes consigo mismas y con los demás, con tal de conseguir lo que el perfeccionismo promete. Ante este panorama, es importante que conozcas la verdad que existe detrás de algunos mitos sobre la perfección:

  1. Mito: Necesitas el perfeccionismo para dar buenos resultados en el trabajo.

Realidad: El perfeccionismo te hace menos productivo.

Si bien se podría pensar que el perfeccionismo es una fuerza impulsora; la verdad es que no es un motor, más bien es un peso. La forma en que se manifiesta es: retrasando empezar un trabajo por sentir que no se podrá dar el 100% en ese momento o tardarse mucho realizándolo para que cada detalle quede sin error, lo cual podría resultar desgastante y cualquier falta podría generar gran frustración.


2. Mito: Necesitas ser perfecto para ser feliz.


Realidad: El perfeccionismo no colabora con la salud mental.

Las personas perfeccionistas son más propensas a luchar contra la depresión o ansiedad, pues pelear una batalla imposible generalmente llevará a un sentimiento de insatisfacción constante. De igual forma, las personas con TCA suelen ser perfeccionistas en su búsqueda de llegar al cuerpo ideal. Por el otro lado, quienes llegan a aceptarse por lo que son, presentan mayor bienestar y felicidad.

3. Mito: Necesitas ser perfecto para ser saludable.


Realidad: El perfeccionismo aumenta el riesgo de una salud física deficiente.

Nuestro cuerpo y mente, están estrechamente conectados; por lo tanto, el perfeccionismo crónico también puede afectar la salud. Estudios han encontrado que las personas con características de personalidad perfeccionista tienen más probabilidades de desarrollar ciertas afecciones crónicas (sistema inmune debilitado, presión arterial alta y riesgo de ataque cardíaco).


4. Mito: Solo mereces amor si eres perfecto


Realidad: La perfección va contra nuestra naturaleza y el amor es nuestra naturaleza.

El perfeccionismo busca que las personas se amen por lo que hacen y no por lo que son; por lo tanto, se transmite este mensaje: “solo si haces las cosas bien mereces amor”. Esto es falso pues, una persona es valiosa por el simple hecho de existir y por tanto merece amarse y ser amada por lo que es.


“Nadie es perfecto, y en pocas palabras, mereces ser humano. No dejes que el perfeccionismo te diga lo contrario” (Sarah Schuster).


En conclusión, es importante aclarar que establecer altos estándares para ti mismo, trabajar duro y querer lograr grandes cosas son cualidades valiosas. Por esta razón, en algunas circunstancias, las tendencias de perfeccionismo pueden empujar a las personas hacia direcciones positivas. Pero si el perfeccionismo roba la alegría de tus logros y te convence de que solo vale la pena vivir si cumples con tus altas expectativas, este debe ser desafiado.

María Linares



Photo by Kamaji Ogino from Pexels


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