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¿Cómo hablar con tus papás sobre tu lucha con la alimentación?

Pensar en compartir con tus padres que estás luchando con una alimentación desordenada es algo que provoca ansiedad, por decir lo menos. Ideas como "se sentirán decepcionados de mi" o "no sé cómo ni qué decir" son comunes y esperadas ante esta circunstancia. En realidad, hablar con los padres sobre un posible trastorno alimentario es y será difícil, requiere valentía y honestidad; pero es un paso que vale la pena para alcanzar el bienestar.


Lo que puede ser útil, es tener algunas pautas antes de iniciar esta conversación. En este espacio te comparto cuatro estrategias que podrían ayudarte, basadas en lo mencionado por la psicoterapeuta Chelsea Fielder (2018):

  1. Anímate a lograrlo:

Es común que trates de postergar o evitar hablar con tus padres, pero recuerda las razones por las que estás buscando ayuda. Contar con el apoyo de tus padres es una de las herramientas más útiles para una recuperación exitosa. Por esta razón, es esencial recordarse que no solo está bien pedir ayuda, sino que también es necesario. Es posible que tengas que animarte con autoafirmaciones como: "Está bien pedir ayuda", "Me aman y me apoyan" o "Está bien que necesito ayuda con esto".


2. Planea el “cuándo”:

Elegir un lugar que te resulte cómodo y un momento en el que puedas contar con la atención de tus padres, te ayudará a asegurarte de que podrás obtener el apoyo que necesitas sin interrupción.


3. Planea el “qué”:

Escribir lo que quieres decir puede ser útil para encontrar tus palabras. Es posible que debas practicar pronunciar lo que escribiste en voz alta o incluso leerlo a tus padres para facilitarte la conversación. ¡Está bien!

Un ejemplo puede ser: "Mamá y papá, quiero decirles que he estado luchando con la alimentación desde hace algún tiempo. He intentado superarlo por mi cuenta, pero estoy encontrando que necesito ayuda. Me gustaría su apoyo para encontrar un tratamiento y superar este desafío. ¿Podrían ayudarme?


4. Ten la disposición de escuchar y ser honesto(a):

Tus padres pueden responder de varias maneras; es posible que tengan una respuesta emocional y expresen temor, culpa, confusión o preocupación. Recuerda que no eres responsable de sus emociones y que ellos también pueden obtener apoyo. Pueden también hacerte muchas preguntas para tratar de obtener más información sobre lo que te ha estado sucediendo. Trata de ser lo más abierto(a) y honesto(a) posible para que puedas obtener el apoyo que necesitas.


En algunos casos, es posible que los padres no puedan apoyarte. Por favor, recuerda que hay otros adultos que están allí y dispuestos a ayudarte. Por ejemplo, puedes recurrir a un psicoterapeuta, consejero escolar, maestro, familiar u otro adulto en quien confíes.

¡No se elige tener un desorden alimentario, pero si se puede elegir la recuperación!


Elaborado por: María Linares





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