Cuando un familiar y/o amiga (o) sufre de un trastorno de la conducta alimentaria, en diversas ocasiones nos gustaría darle algunas palabras de aliento que lo ayuden a reconfortarse, a sentirse bien consigo misma (o) por todo el proceso tan fuerte por el que está pasando, sin embargo, en ocasiones esto no sucede como se espera llegando hasta mal interpretar los comentarios, o en su defecto no se conocen las formas de expresión adecuadas para apoyar y contener a dicho familiar