Cuando una galleta se convierte en “ya arruiné todo” “Ya me comí una galleta… ya qué.” “Ya rompí la dieta, mejor empiezo el lunes.” “Ya comí mal hoy, aprovecho y mañana lo hago bien.” Tal vez alguna de estas frases te resulte familiar. Ese “ya qué” suele aparecer cuando hacemos algo diferente a lo que habíamos planeado y sentimos que, si ya no lo hicimos “perfecto”, entonces ya no cuenta. Y muchas veces el problema no es la galleta, el postre o el cambio de planes. Es todo lo