En nuestra vida todos llegamos a tener un sentimiento de cansancio y fatiga, donde tenemos que luchar con nosotros mismos para acabar el día. Nuestro cuerpo nos está rogando por dejarlo descansar, pero lo ignoramos al decir que hay cosas que terminar. Demostramos estar bien para los demás, pero en nuestros ojos, se ve la realidad de un alma agotada, donde lo único que desea es respirar sin tener una preocupación más en la cual pensar. Ponemos a un lado nuestros sentimientos y