Todos tenemos una rutina que repetimos todos los días, ya sea para despertarnos, hacer actividad física o algo tan simple como prepararnos para dormir. Establecemos estas acciones a través de hábitos que nos ayudan a mantener un orden en nuestra vida; pero, ¿qué tal si te digo que también desarrollamos conductas negativas más fáciles de adoptar que de dejar atrás? Cada uno de nosotros conoce ese hábito que le gustaría cambiar, pero aun con la intención de no volver a repetirl